Todo empieza con una valoración funcional. Entendemos cómo te mueves y qué necesitas recuperar, y a partir de ahí armamos tu tratamiento.
El mismo método para cualquier servicio: evaluar primero, avanzar por etapas y medir tu progreso.

No tienes que llegar con un diagnóstico. En la valoración identificamos qué está pasando y te recomendamos el tratamiento adecuado. Si tienes seguro, revisamos tu cobertura.